
El cielo azul... miro hacía arriba por cosa de unos cinco minutos y la sangre se me va de un golpe a la cabeza, que raro ni una sola nube (me digo a mi mismo) y regreso la cabeza al suelo justo a tiempo para esquivar un par de objetos en el suelo.
Inmediatamente recordé que de chavo me gustaba mirar al cielo y pensar que volaba, así que de vuelta regresé la mirada al infinito y me dispuse a disfrutar del espectaculo, tomé mi cámara y arranque la sesión de fotos. Que envidia pensar en la persona que volaba ese planeador y pintaba de colores el cielo mientras bajaba en una espiral interminable.
Recordé tantas cosas mientras tomaba esas fotos como la primera vez que me subí a la torre latino o la vez que excursioné al cerro del tepozteco con mis amigos, incluso pude traer de nuevo a mi memoria la primera vez que me subí a un avión y experimente el despegue. Volar sin duda es otra experiencia. La altura me traé a la mente una sensación de libertad.
Despues de estas fotos recordé que no quiero perderme la oportunidad de un día tirarme de un avión en paracaidas.
Pronto Joe el tiempo apremia.... ¿Alguien gusta?
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