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lunes, marzo 10, 2008

Los 5 días...


Los 5 días más tristes, confusos, de lucha, de llanto, de esperanza, de amor y fe ciega habían comenzado.

Aranza había nacido y sin que nadie lo notará pasó las primeras 10 horas de vida sin comer hasta que el azucar en su sangre bajo a menos de 40 y entonces entro en shock. Ya sin poderse mover ni despertarse vinieron 4 lavados de estomago y 3 inyecciones de glucosa por sonda hacía el estomago... pero nada funcionó y se la tuvieron que llevar a terapia intensiva.

La Suka apenas recuperaba la estabilidad para cuando tuvo que enfrentar que su hija se econtraba en un estado grave de salud. Ahí calladita en su cama de hospital lloraba y me pedía que no dejará que nada le pasará.

Yo por mi parte deseaba que cualquier mal que Aranza tuviera se encarnará en su forma mas ponzoñosa en mi a cambio de la salud de ella. Pero era inevitable mi hija tendría que enfrentar sus propios demonios y ponerse de frente a su primer batalla.

Solo habían pasado 24 horas de haber nacido cuando un sacerdote me ofrecía bautizarla ¿en donde? ahí mismo en terapia intesiva, no pude más y toda mi frustaración a manera de llanto reventó frente al sacerdote quien me aseguraba que el no estaba ahí para darme malas noticias y que solo me ofrecía el bautizo como una manera de reconfortar el espiritu de mi niña y de los que estabamos con ella.

Pero decidí no aceptar porque aunque el sacerdote jurara lo contrario nadie bautiza a sus hijos en el hospital si no siente que la batalla está perdida...

Y yo le había jurado que no daría ni un paso atras.

P.D. La primera vez que entre a verla en terapia intesiva le tome está foto y le prometí que le recordaría siempre lo valiosa que es su vida porque desde que nació se encuentra luchando.

miércoles, marzo 05, 2008

Aranza nació...


Vuelta en llanto como todos los bebés Aranza rabiaba en la mesa de auscultación para que alguien la dejara regresar a la cálida estancía que había ocupado por 40 semanas.

El doctor revisaba sin ninguna delicadeza y con movimientos bruscos la capacidad de Aranza para responder a todas las pruebas de reflejos.

Ninguno de los presentes en el quirofano sospechabamos los siguientes 5 días...


lunes, marzo 03, 2008

Todo estaba listo...


Y a unos cuantos metros del quirofano esperando a que la anestesia hiciera el efecto deseado sobre la suka lo único que podía pensar es que debía tomarme una foto para recordar el terror que sentía en el estomago por estar presente en el parto de mi nueva hija.

Mientras esta foto sucedía escuchaba que a la suka le preguntaban ya puesta sobre la mesa del quirofano si sentía dolor. El doctor había empezado con las pruebas de punción antes del primer corte del bisturí.

Mi mirada lo dice todo, muero de miedo ante la idea de las complicaciones de una intervención.

Todo estaba listo... Aranza estaba por nacer.