
La historia de uno y de todos, la migración de los que no encuentran en México oportunidades, un trabajo escultórico con rostros y cuerpos malformados que emergen en todo caso de un estado de anonimato perpetuo que es mejor conocido como ser un migrante.
Todos estás esculturas tienen nombre no son la efigie de un migrante más, son en escencia 2500 migrantes que han salido del pueblo del escultor Alejandro Santiago en su natal Teocuiculco Oaxaca y uno más que representa el mexicano que aun no ha salido, el que pronto migrará.
Los fotografié con el sol a rajatabla pero no importó, conforme me movía entre los pasillos que quedaban para circular fuí descubriendo cosas, eso que hace única a cada escultura y que a la vez les da la indentidad de paisanos como por ejemplo descubrir que todos miran hacia al norte.
Al fin como esculturas se encuentran anclandas al suelo pero lo que de ellas es libre es su expresión inequivoca de estar viajando, son los 2501 migrantes que nos representan a todos en la frase que dice:
"México tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos"
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