11:00 am siendo sabado y mi día de descanso, tomo mi bici y no espero un segundo más para echarme sobre ella y salir a dar la vuelta sobre la ciclopista de ixtapa.
La Temperatura según el weather channel era de 32° grados, el termometro no ha cedido ni un solo grado desde que llegue en agosto, pero la tan temida sensación térmica si. Antes eran 32° grados con sensación térmica de 39° o hasta 41° y ahora ya entrado el invierno son los mismos 32° pero con sensación de 33°.
Así que armado con un camelpack de 3 litros y mis más ligeras ropas empece mi recorrido justo donde estos 3 amigos también iniciaban. Una hora despues la gorra no habia servido para nada mi cara ardía por el sol, el sudor que bajaba de la cabeza apenas me dejaba ver y mi ropa había triplicado su peso por el efecto del sudor.
Así que me detuve mientras pensaba "es tu culpa por querer salir a andar en bici a esta hora"
Luego entonces los mismos amigos con sombrero enorme que habían iniciado el mismo recorrido en la ciclopista no solo me dieron alcance si no que además sin sudar mucho siguieron su camino.
Despues de muchos años de ponerme en septiembre "sombreros de peon" entendí la razón de su forma y tamaño! y lo que en un inicio me pareció ridículo para caminar cerca de la playa terminó por parecerme simplemente inteligente.
La Temperatura según el weather channel era de 32° grados, el termometro no ha cedido ni un solo grado desde que llegue en agosto, pero la tan temida sensación térmica si. Antes eran 32° grados con sensación térmica de 39° o hasta 41° y ahora ya entrado el invierno son los mismos 32° pero con sensación de 33°.
Así que armado con un camelpack de 3 litros y mis más ligeras ropas empece mi recorrido justo donde estos 3 amigos también iniciaban. Una hora despues la gorra no habia servido para nada mi cara ardía por el sol, el sudor que bajaba de la cabeza apenas me dejaba ver y mi ropa había triplicado su peso por el efecto del sudor.
Así que me detuve mientras pensaba "es tu culpa por querer salir a andar en bici a esta hora"
Luego entonces los mismos amigos con sombrero enorme que habían iniciado el mismo recorrido en la ciclopista no solo me dieron alcance si no que además sin sudar mucho siguieron su camino.
Despues de muchos años de ponerme en septiembre "sombreros de peon" entendí la razón de su forma y tamaño! y lo que en un inicio me pareció ridículo para caminar cerca de la playa terminó por parecerme simplemente inteligente.

1 comentario:
jejeje, mi papá los usa también para pescar, jeje! y si, cuando vamos a la playa siempre se compra uno porque le encanta caminar como nómada todo el dia
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