sábado, diciembre 03, 2005

La Ruta del Vino...


Domingo 27 de noviembre...

Más 3,000 hectareas sembradas de viñedos...
130 kilometros de carretera desde Tijuana...
Más de 40 casas vitivinicolas con creaciones de vinos boutique y de mesa...
2 paradas obligadas a degustaciones gourmet "Casa Santo Tomas" la casa más vieja de la región y "L.A. Cetto" productora de los vinos mexicanos más famosos a nivel mundial más con sus 9 millones de litros al año...

Por fin llegué hasta el famoso Valle de Guadalupe, primera parada "Casa Santo Tomas" entro al lugar y mi domingo se convierte en un cuadro de "Bodegón" 18 botellas de vinos frios en la mesa principal a mi espalda una ventana grande con el sol radiante de la mañana iluminando la mesa a mis espaladas donde había pan recien cortado, aceitunas brillantes y jugosas, quesos esperando madurarse al sol y aceites de oliva con diferentes infusiones de ajos, chiles, alcaparras, zanahorias y todas clase de productos de hortaliza además de vinagres balsámicos.

Decidí pagar por la degustación de 8 vinos seleccionados por el guía a manera de recorrido por la campiña californiana entre las uvas de la región y rechazar la exigente selección que mi paladar educado a base de coca cola y lucas en polvo podía escojer.

El guía pregunto: ¿Un chardonay blanco, joven, sin maderas con un poco de mordida le parece bien para despertar el paladar? Imagina mi rostro... Yo dije SI que en todo caso era tan valido como decir que NO ya que no tenía idea alguna del significado de aquella descripción.

Lo probé y en efecto sabía tal cual lo mencionó el somelier!!! Solo que en mi lenguaje lo hubiera dicho como "Vino blanco, barato y amargo añejado en pileta de peltre" y claro que me desperto el paladar!!

El guía notó mi inmadurez al encontrarme con esos sabores y propuso que tomará algo de la mesa posterior para limpiar mi gusto (refiriendose al pan y aceite de oliva) aunque al voltear a la mesa yo pensaba más bien en rasparme la lengua contra ella. Una pieza de pan y dos aceitunas resolvieron el problema del sabor amargo o mordida como le dice el somelier.

El día y el viaje me llevaron a probar 11 vinos diferentes en las dos casas mencionadas, fueron idas y vueltas de los blancos a los tintos sin dejar los rosados y espumosos, al final noté que en general mi paladar no puede y no quiere ser amigo de los sabores amargos y que mi vino preferido fué el Oporto el cual encontré de sabor muy dulce y que para los expertos no es un un vino en forma.

Dicho en palabras del Somelier... "El Oporto es un postre en sí! para muchos este no podría considerarse un vino de casta ya que en su elaboración se para la fermentación a temprana edad y se mezcla con brandy"

Disfruté de un buen domingo conociendo como funciona la industría del vino y la poesía que flota alrededor del mismo con la clara inteción de someter a la razón a la verdad del gusto por el alcohol. Yo seguiré siendo a todas luces un paladar sin casta y seguiré mi ruta pero creo que será mejor sin vino

1 comentario:

webita dijo...

jajajaja! que buena onda! en eso somos muy parecidos... el dia que entré a trabajar en un restaurante italiano de mesera, tuve que ponerme un poquito en la onda esa de la descripción y conocimiento de los sabores, y mis patrones (Italianos y muy estimados por cierto) se encargaron de capacitarme un poquito, pero solo un poquito porque luego que vieron que tenía yo amplio el gaznate (garganta) como que dijeron, no pues yo creo que con esa capacitación es suficiente para los próximos tres lustros...
Te recomiendo que pruebes un vinito italiano "frizzeante" (medio espumoso) que es semi dulce, se llama "Lambrusco" y no es nada personal, ya verás que cuando lo pruebes te va a gustar mucho!!!
Que chido tu blog también, esperemos tener visitas recurrentes, jeje!

Arroz