
Rehenes liberados.... el viernes pasado liberé a la iguana bebe que tuve en cautivero por dos días, le di unas palomillas de comer pero al ver que no queria y que le hacia falta sol decidí liberarla. Es extraño sentir que tienes a cargo una vida, no es que no lo hubiese sentido antes con mi perro, que por cierto aún vive y se llama "perro" pero ahora con el embarazo estoy tan conciente de lo que significa que ya no me atrevo a intervenir de manera negativa en la vida de nada.... debe ser una cuestión de principios o quizá como lo dije a Gustavo puede ser un gen que se libera a la hora de empezar a ser papá.
Como sea la solte y se veía realmente flaca... luego recorde lo de la sangre fría de los lagartos y pense para mis adentros ¿Sangre fria con este calor? pero recorde que no se trata de temperatura en el ambiente si no de exposición a los rayos de sol.
Acto seguido decidido metí un dedo a la lapicera para familiarizarme con el roce de sus patas y poco a poco hasta que la tome con toda la mano (tarde como media hora sudando) hasta que la tuve en las manos, inmediatamente que el sol le toco se mantuvo quieta cerro los ojos y yo me quede más quieto que ella pensando en que sentiría si seria como la sensación de cuando en zacatecas me paraba a las 2 o 3 de la mañana a buscar el té caliente y despues del primer trago me quedaba inmóvil con la mirada fija y la mente perdida, quizá si porque es un letargo de placer!!!
Despues de mirarla por un rato recordé que tenía un chorro de pendientes que sacar sobre el programa nacional de lectura que estará en el museo el prox 22, así que tome la cámara saque un monton de fotos y con la sensación de ser papa esta que les he contado, saque mi celular en una mano y mi iguana bebe en la otra, discretamente sali al árbol que esta afuera de mi oficina y la liberé....
Al principio no supo que hacer (ni ella ni yo) la gente en las mesas de concesiones me miraba así que acto seguido inicie una conversación fantasma en el celular para justificar mi presencia afuera, pero no pensaba moverme de ahí hasta que no viera que quedaba en un lugar a salvo, había muchos pajaros y no estaba dispuesto a permitir que se la llevaran, me encariñe y no diré nada más al respecto.
El tocayo me recordo este domingo una frase de la película "Africa el Serengetti". Esa escena donde el Ñiu exhausto entre los cadaveres de los demás de la manada que se ahogaron o fueron pisoteados en el intento por cruzar el río, se levanta y con las piernas temblando sube y sigue su camino....
"La vida se aferra a la vida..."
Hijo/a ya no quiero jugar con lagartijas.... ya llega!!!
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